Últimamente no me siento muy bien sentimentalmente hablando, me siento algo desecho y estos días (sabado, domingo y hoy lunes) me han servido para reflexionar varias cosas sobre mi vida, donde me he dado cuenta, que necesitaba regresar al GYM, y pues también en parte abrí este blog, para desahogarme.
En el GYM, yo me siento muy a gusto, me distraigo, no pienso en lo que me tiene mal y lo único que importa es vencerme a mi mismo y disfrutar del dolor que te brinda el ejercicio y la verdad me siento muy bien, aunque, como me dijo un amigo esa distracción te va a durar un rato, pero ese rato vieran como lo disfrute, distraído sin pensar en lo que me acongoja.
Entrene como hace mucho tiempo no había entrenado, antes de llegar al GYM corrí durante 29.56 minutos, oyendo música, llegue al GYM pague mi mensualidad, y me puse a entrenar, sude como cerdo, sufrí como masoquista, pero todo esto gozandolo.
Aquí empieza mi tercera etapa en el GYM la primera me duro 3 meses, la segunda 2 años y espero esta tercera me dure más tiempo.Yo no estoy en el GYM para ser un superman, estoy ahí porque el GYM a sido una terapia para mi, una distracción de mi realidad, en verdad AMO entrenar.
Ahora mañana a disfrutar del dolor que me dejara el entrenamiento de hoy, aquí una foto para que en 3 o 4 meses me vuelva a tomar otra foto y veamos su cambie en algo o sigo igual.
Ahora voy a las reflexiones mientras iba a realizar mi trabajo (soy mensajero de una o dos veces a la semana) en el camino se subió un señor a la micro asaltar (de esos asaltos disfrazados donde te dan un producto "X") y me dio una reflexión religiosa (yo no soy muy religioso, más bien no soy religioso), ésta reflexión decía lo siguiente:
" Cuando yo muera... no lleves flores a mi tumba; que al fin ya no me sirven; repártelas entre los tuyos. Como si fuera tu corazón dividido en pétalos. Cuando yo muera... no llores ¿Para qué? si en mi existencia me ofendiste, me humillaste, me criticaste, me ignoraste, sin reconocer el verdadero valor de las personar. Cuando yo muera.... no recuerdes mis faltas y defectos como algo malo, recuerdalos como algo de lo que no se debe hacer, pues nos hace infieles a dios y a nosotros mismos. Cuando yo muera.... no demuestres lo que no eres después de mi muerte; demuestra con hechos el cambio que deseas en ti, para qué. cuando tú mueras, el mundo recuerde tu completa lealtad para con dios"Este se titula "Cuando yo muera", la verdad me gusto mucho y se la compre al señor por 1.50, una reflexión que espero les ayude algunos.
Luego como cada lunes compre mi revista de Superluchas donde aquí escribe un periodista que admiro, que escribe con su seudónimo "Migrejok", y esta semana en su columna Dimensional 44, escribió esta historia que me encanto y se las quiero compartir.
Y en este momento, en el cual recuerdo todos los que dicen que ven toda su vida pasar en un segundo... Han sido más de 40 minutos, estoy muy cansado. Me preparé para este compromiso pero con mi mente nunca pasó perder. Ya no logro escuchar bien lo que grita la gente. Estoy mareado, se me dificulta respirar.
Mi traje blanco ya está entintado de rojo, elegí el de lujo para verme mejor en las fotos, Busqué ser un profesional arriba y abajo del ring.
Casi 20... No sé cómo, pero estoy arriba de nuevo. MI rival se ve prácticamente entero, salvo que también está sangrando.
Ya no siento los golpes, en realidad no siento casi nada de mi cuerpo. Recuerdo mi debut, mi primera entrevista. El día en que salí en aquel álbum de barajitas y mis hijos no cambiaron por el premio para conservarlo.
Me tumba otro golpe y me hacer ver a mi esposa, siempre fiel. Su cara me transmite mucha tranquilidad, sufre conmigo pero, entiende que no soy invencible.
Me atrapó, estoy sometido. Me duele hasta el alma y la gente cree que por valentía no me he rendido. Es tanto el dolor que no puedo articular ninguna palabra. El castigo sigue y sigue, hasta que mi rival decide cambiar, y caigo nuevamente en la lona.
LA gente corea mi nombre, y cada vez lo escucho más fuerte. Aunque parezca imposible, me estoy reanimando y me pongo de pie. ¡Uno, dos! ¡Hasta diez golpes le conecté al muchacho! Lo mando hacia su esquina y respiro. Tengo que ser letal. Corro lo mejor que puedo y conecto una patada de izquierda que no lo alcanzó a darle más que que en el hombre, mientras yo siento mi pierna acalambrada.
Los segundos que se tomó mi rival para descansar me sabes a gloria, pero sólo veo cómo baja del ring para tomar una silla. En estos momentos me reprocho haber sido yo el que exigió que todo se valiera, principalmente cuando llega el cuarto sillazo, que me revienta la espalda.
Duro, pero noble, mi rival se acerca y me pregunta si estoy bien. Por supuesto que no estoy bien, mira como me tienes, pero sólo le contesto con un sí. El muchacho me ve y se retira a si esquina, sentí misericordia, pero duró unos segundos porque sólo tomó vuelo para patearme y sacarme del ring.
Me levanto, y veo horrorizado que se avienta en tope. Mis piernas no responden y me desvanezco. En lugar de dar en el blanco, mi rival va y azota su cabeza en una barra de protección. La gente estalla en júbilo por "mi astucia" cuando la realidad es que ya no puedo ni con mi alma.
Puedo ir al ring y esperar la cuenta, pero no olvido que entre la rivalidad y la sangre, el joven se preocupó por mí.
Me arrastro hacia donde está el para cerciorarme de que esté cociente, y antes de poder preguntarle sobre su estado de salud, recibo un derechazo contundente. No veo nada.
La arena está en silencio, pero vuelvo a escuchar los grito en cuanto me vuelve la visión. No sé si me desmayé o que sucedió pero estoy en medio del ring. No veo a mi rival ¿Gané?
El tiempo se encargó de traerme un rotundo NO cuando veo una mesa deslizándose por la loina, esto no va a estar nada bien.
No quisiera pero comienzo a resignarme.Apenas y puedo jalar aire y la verdad, he tenido una carrera brillante, todos podemos caer alguna vez. Pienso esto y se agudiza cuando veo que me levanta y me pone sobre la mesa. La gente está en silencio, me ven horroziados. Es mi trabajo.
Grave error, me levantó con ambas manos y puedo darle un derechazo en la boca del estomagó, le saqué el aire... ¡Es ahora o nunca! Le aplico unas patadas y creo que tengo una mínima oportunidad. Lo tomo de las pierna y le aplico un cangrejo que juro que lo partiría en dos. Dejo todo lo que tengo, es lo último... ¡Voy a ganar!
Pero nuevamente el destino me traiciona. Mis fuerzas menguaron, y como si se quitara a un niño de encima, mi rival me aleja en un impulso. Mi cabeza pega en la pata de la mesa y la bendita adrenalina hace que me pinga de pie sólo para recibir un mal golpe en la quijada. Agradezco que haya sido malo, aunque en mi condición el puro aire pudiera haberme tumbado.
Creo que se apiado de mí. Hace la mesa a un lado y me ve. Se acerca y escucho algo así como: "Por usted yo entré a la lucha libre, es mi ejemplo". No tengo mucho tiempo para analizar esas palabras. Sube a la tercera cuerda y se avienta con un codazo que me terminó de partir el orgullo.
¡UNO! Y es en este momento, en el cual recuerdo a todos los que dicen que ven toda su vida pasar en un segundo.
¡DOS! No quisiera, pero comienzo a resignarme. Apenas y puedo jalar aire, y la verdad, he tenido una carrera brillante, todos podemos caer alguna vez.
¡TRES! "Por usted yo entré a la lucha libre, es mi ejemplo".
La arena está en silencio. Quiero irme a casa. Mis compañeros salen de vestidores y escucho aplausos, aunque creo que no son para mí. Me entrega un micrófono. Sube mi hijo mayor y me desata las cintas. Mientras con lágrimas en los ojos solo alcanzo a decir: Tengo 30 años de profesional, y me llamo...
Esta es mi publicación más larga, pero tenía que compartirles, éstas dos reflexiones que a mi casi me sacan una lagrima.
Y como dice Migrejok: "Todos podemos caer alguna vez", yo en este momento estoy caído, pero en poco tiempo regresare a ser el mismo, regresare al 100% y ya no estaré bajoneado.
Gracias por leerme y aquí sigue mi historia...

Gracias
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